25 de enero de 2009

Boston & House

Soy adicto a la televisión, al cine y a rentar películas. La verdad creo que he pasado más años de mi vida frente a una pantalla que durmiendo; y eso que soy adicto a dormir también (Hmm, deprimente descripción de mí mismo).

Entre las muchas series que me gustan y sigo con enferma frecuencia, hay 2 que me trasnochan de sobremanera: Dr House y Boston Legal. Con personajes principales bastante ácidos, directos y explícitos; con notable preparación y absorbentes diálogos.

Boston Legal
La verdad siempre me han gustado las series de abogados, casi todas. Pero a esta especialmente le debo bastantes trasnochadas. Es una serie de excelente factura, tópicos intensos y diálogos rápidos, no siempre fáciles de seguir.
Alan Shore, personificado por James Spader, actuación ante la que no queda más que quitarse el sombrero; es un personaje inteligente y elegante, frentero pero sutil, de vestimenta y maneras perfectas. Quienes como yo, somos fanáticos de esta serie, no olvidaremos nunca sus disertaciones contra las tabacaleras, contra la Cienciología, o su ataque frentero a la Corte Suprema de EEUU, o su impresionante monólogo sobre el gobierno de Bush.

"Lo único que le pido a una relación es poder estar absolutamente solo", Alan Shore.

"No se puede confundir la discrepancia con la deslealtad", Alan Shore.

"Esto es Estados Unidos! ¿desde cuándo se respetan los derechos de los detenidos?", Denny Crane.

"Nunca cambiaré una mujer por un amigo, las mujeres no te dejan jugar a ser niño", Denny Crane.











Dr. House
Gregory House (Hugh Laurie), es un radical, soberbio y ácido personaje. Adicto a la Vicodina, como forma de aliviar un dolor crónico que sufre en su pierna derecha, es el director del área de diagnóstico del hospital. Posee una marcada capacidad para el sarcasmo, la ironía, y una falta de tacto total con sus pacientes.

En esta serie, más que sus disertaciones lo que resalta, aparte del carácter médico e la misma que la hace tan interesante, son las frases puntuales que suelta el personaje en cada capítulo.

El doctor Foreman, un médico de color que trabaja bajo órdenes de House, lo acusa de exigirle cada día más: “Pues eso descarta el racismo, ayer eras igual de negro”.

Los padres de un paciente se enfadan porque les ha hecho venir diciendo que su hijo había muerto: “Fue una mentira piadosa, créanme pronto morirá. Además, les he ahorrado el tráfico de las doce”.

House discute con Stacy, su jefe, sobre la alta tramitología en el hospital: “¿Sabes? Nuestra relación iba mejor cuando nos acostábamos juntos ¿por qué dejamos de hacerlo, por tu marido?”.

Chase, un subalterno de House, cree que este se va a morir y va a darle un abrazo: “Si tienes pensado tocarme el culo, no empieces lo que no puedas acabar”.

House está en casa de Stacy ayudándole a lavar los platos, cuando de repente entra el marido y pregunta qué está pasando: “¡No es lo que parece! Parece que estamos fregando los platos pero en realidad estamos follando!”.

Un paciente adolescente con un grave tumor en la cara le dice a House que está seguro que Dios lo ayudará a salir vivo de esta grave enfermedad: “Gracias Dios?, si Dios fue el que te dio ese tumor idiota”.

Chase pregunta por qué es él quien tiene que ir a investigar a la prisión): “Como eres tan lindo, los reclusos serán más cariñosos contigo”.

Su equipo le pregunta por qué va a arriesgar la vida de una niña con una nueva operación: “Es que Wilson está empeñado con darle otro año de vida para despedirse de su mamá. Debe ser tartamuda, la pobre”.

House habla por teléfono con su madre y Cameron le pregunta quién era: “Angelina Jolie. Yo la llamo mamá, eso la pone arrecha (hot)”.

House prohíbe practicar sexo a una joven con problemas mentales, y ella le pregunta durante cuánto tiempo: “Por el bien de la especie, se lo prohibiría para siempre”.



1 de enero de 2009

Cincuentazo

50 años cumple la revolución en el caribeño ´paraíso´ comunista, edén de libertades del que extrañamente todos se quieren escapar. Principal experimento del ´éxito´ socialista, y único sobreviviente, cual Jurassic Park, de un sistema que distribuye igualitariamente el hambre, la pobreza y la falta total de libertades.

50 años de libertad
Ahora hablará el que quiera, bien o mal, pero hablará el que quiera (…) habrá libertad (…) Libertad para que nos critiquen y nos ataquen; siempre será un placer hablar cuando nos combaten con la libertad que hemos ayudado a conquistar para todos”, decía eufórico el comandante Fidel después de lograr la toma de la Habana hace 50 años; para luego mandar a fusilar a más de 110 contradictores en la semana posterior a la toma, y 300 más en los meses siguientes; todos ellos, fusilados bajo el siguimiento del Ché Guevara, ahora convertido en souvenir turístico de ignorantes jóvenes europeos.


50 años de salud y educación sin igual
Excelente nivel de salud y educación esgrimen los mamertos nostálgicos, queriendo vender un mito que las mentes más medianas y poco inquietas han comprado sin retar. Pero la verdad no es tal.
El gasto per cápita en salud en Cuba es uno de los más bajos de América Latina (datos OMS), los medicamentos son de baja calidad y la sobreproducción de médicos no es más que un producto de exportación de la dictadura cubana. La educación ha logrado asegurar una tasa de alfabetización de casi el 100%; tamaño logro se ha alcanzado gracias a dos ´estrategias´ socialistas: la mediocridad de calidad que facilita la cantidad, y la educación práctica, aquella que en Cuba obliga a los menores de 10 años en adelante a cumplir un mínimo de horas semanales de trabajo en el campo: no es de extrañar entonces que Cuba no haya firmado aun el Convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo que prohíbe los abusos en la ocupación de los menores de edad.

50 años de democracia
Decía en estos días Rafael Correa, presidente del Ecuador, que “en Cuba hay democracia, porque allá se celebran elecciones”. Tamaña inocencia, se le entiende a tamaño intelecto. ¿Será que hablaba de la misma democracia que eliminó los partidos políticos en Cuba?, ¿O de las elecciones que por voto popular eligieron a Raúl Castro como sucesor en vez de haber sido elegido a dedo por su propio hermano?, ¿O de los 48 años en el poder del mismo hombre?, quien en sus discursos de posesión hace 50 años dijo que “(…) el poder no me interesa, ni pienso ocuparlo, velaré solo porque no se frustre el sacrificio de tantos compatriotas”.

Es así como celebramos los 50 años de una revolución que trajo consigo más hambre y menos libertades, más pobreza y menos dignidad, a un pueblo sufrido que ahora se ha hecho viejo, y que se ha negado a parirle hijos a una revolución fallida (el promedio de personas por encima de 65 años en Cuba es el doble del resto de países de Latinoamérica).

Y finalmente, no queda más que agradecerle a Castro el haber armado, estimulado y promovido las narco-guerrillas en Colombia. Gracias Fidel por los galones de sangre que han donado los colombianos a costa de su absurda fijación comunista.

En la época de dictadura la opinión pública no es nada, pero en la época de la libertad la opinión pública lo es todo, y los fusiles se tienen que doblegar y arrodillar ante la opinión pública.” (Fidel Castro)
PD: Le pregunta una madre cubana a su hijo: "¿Qué quieres ser cuando grande?"... "Extranjero", responde este sin titubear.

11 de octubre de 2008

Octubre 11: Coming out day

Hoy 11 de octubre, cuando se celebra el National Coming Out Day (Día Nacional para Salir del Clóset) en Estados Unidos, he revisado mi propio proceso. No precisamente el de haberle contado a un par de amigas (eso fue probablemente más fácil), sino del día que le conté a mi mamá.

Yo ya estaba decidido a contarle, más por honestidad que por convicción, porque sentía que había perdido más callando de lo que podría perder hablando. Sin embargo, temía que llegado el momento, no fuera capaz, y todo rastro de valor se perdiera, y que el impetú y entrenamiento que le había puesto durante una semana completa a identificar la mejor forma de decírselo, hubieran sido en vano. Por esta razón, y a manera de plan B decidí escribirle una carta. Si llegado el momento de tenerla frente a frente, no era capaz de hablar, le entregaría la carta, me iría y esperaría que ella la leyera y me llamara.

Finalmente llegó el día, con gran esfuerzo fui capaz de contarle, ella lloró, yo lloré, todo salió bien, mucho mejor de lo que esperaba. Y al final de nuestra larga charla de más de 2 horas, decidí de todos modos entregarle la carta, tal vez para reforzar lo que acababa de decirle; y porque como dicen, es mejor un lápiz pequeño a una memoria grande; y no quería que después de este día la conversación quedará como si nunca hubiese pasado.

La carta fue esta (ahí me excusan las secciones cursis, pero en ocasiones toca recurrir a la cursilería para porder expresar algunos sentimientos):

Hola Mami:
Quiero compartir contigo algo acerca de mi vida que es muy importante: soy gay.

Esto lo he sabido desde que tenía 14 años pero siempre me dio miedo admitirlo. En todos los años que han pasado desde entonces, mantener esto en secreto de ti y de todos los demás se ha vuelto cada vez más y más un infierno. Es como si se hubiera levantado un muro invisible entre los dos que no me deja compartir contigo muchas de las cosas que pasan en mi vida.

Sé que te debes estar sintiendo confundida, furiosa y triste; y tal vez puedas sentir, que en algún momento, fallaste como madre (por lo que he leído, esas son reacciones comunes en un momento como estos). Pero que te quede claro que nunca has fallado como mamá, siempre has sido la mejor. Nadie puede elegir ser gay o no, y yo me acepto y soy feliz con lo que soy. Algunos de mis amigos y amigas lo saben desde hace varios años y ellos me aceptan también. Espero que al final sepas entenderlo y más importante aún, que estés feliz por mí.

Una parte de mí siempre ha pensado que tú ya sospechabas que soy gay, ya que tuve pocas novias o amigas y nunca hablaba de estar saliendo con alguien. Por otro lado, si todo esto es una total sorpresa para ti, es probable que necesites algún tiempo para hacerte a la idea. Solo espero que dentro de unos meses, o años, nuestra relación sea mucho más cercana de lo que ha sido en el pasado. Esta es en parte la razón por la cual te estoy contando esto: para derribar ese muro invisible entre los dos. Cuando hablamos por teléfono y me preguntas qué he hecho o qué hay de nuevo en mi vida, y yo te digo “nada”, te he estado mintiendo. Y no lo he estado haciendo por engañarte, sino porque nunca fui capaz de decirte la verdad. Estar mintiendo durante tanto tiempo es algo que me ha desgastado enormemente y ya me cansé de hacerlo. Esta fue una decisión que tuve que tomar: seguir mintiendo y permitir que a medida que avance mi vida deba alejarme cada vez más de toda la gente que quiero, o simplemente decir la verdad y esperar que lo entiendan.

Afortunadamente para las nuevas generaciones ser homosexual es cada vez algo más común, normal y aceptado, cada vez más personas (hombres y mujeres) sienten que no tienen porqué ocultar algo tan importante en sus vidas. Como te dije anteriormente, varios amigos y amigas ya saben de mi condición desde hace varios años. Pero aun me faltaba mi familia. Quise que fueras la primera, por obvias razones; y probablemente más adelante habré de contarle a mi papá, a mis hermanas, o a quienes considere necesario.

Yo se que tú siempre me has querido mucho. Y te aseguro que ha sido supremamente duro escribir esta carta. La he escrito y reescrito varias veces, y llorado mucho mientras lo hago. Aunque estoy casi seguro que no debes entender lo que significa ser gay (más allá de los estereotipos y prejuicios sociales que lo hacen ver como algo malo), es importante que sepas que serlo no es algo bueno ni malo, no es algo correcto o incorrecto, es simplemente una parte de lo que soy.

Lo único que realmente espero es que al final de esta carta sepas entender que en este momento soy exactamente la misma persona que era antes de que comenzaras a leerla: ahora solo sabes una cosa más acerca de mí. Cuando te sientas lista, si quieres puedes llamarme y hablamos más acerca de esto.

Te quiero mucho,

Pixel

14 de septiembre de 2008

El Pitiruso

El pitiruso presidente del país de al lado, verdulero e ignorantón, ha armado esta semana un zaperoco, que a él le sabe a años 80, a guerra fría y a cortina de hierro. Pero con una diferencia: está ya a 20 afortunados años de la muerte del socialismo, en un país cálido y digno que él se ha encargado de convertir en una republiqueta, y la cortina que levantó no fue de hierro, sino de humo.

Y cortinas de humo, espesas y grandes, son lo que necesita el grotesco presidente venezolano: 1. Porque su ´Robolución Bolibanana´, bien llamada socialista, está llevando a la ruina a uno de los países más ricos del mundo, y otrora más rico de Latinoamérica; 2. porque tres altos funcionarios de su gobierno acaban de ser acusados por el Departamento del Tesoro norteamericano de tráfico de drogas, de armas y de tener vínculos con las Farc, y sus cuentas bancarias y propiedades en Estados Unidos han sido confiscadas –me pregunto: ¿ósea que los funcionarios del régimen anti-imperialista de Chávez tienen propiedades y dinero en el Imperio?... solapados-; 3. porque ya se está develando el escándalo del maletín lleno de miles de millones de dólares que se despachara hacia Argentina para financiar ilegalmente la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner, utilizando dinero de las utilidades de PDVSA; 4. porque el autoproclamado teniente coronel teme otra derrota electoral el próximo 23 de noviembre, cuando se celebren las elecciones de alcaldes y gobernadores; 5. porque el precio del petróleo está bajando, y cada vez más, los petro-dólares de Chávez compran menos alianzas; 6. porque el pueblo venezolano tiene grandes carencias, y su país ya se encuentra entre las 9 economías con mayor inflación en el mundo (deshonor que comparte con países como Zimbawe, Birmania, Irán, Etiopía y Libia), con un dictador que invierte apenas una tercera parte del PIB en su propio país, destinando el resto de la riqueza del país a financiar el avance del socio-comunismo en Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Honduras y Argentina; 7. y finalmente, porque los extravagantes lujos personales, y el nepotismo que tiene a toda la familia Chávez en cargos públicos y paseándose en estrambóticas camionetas blindadas, nos confirman una vez más que el socialismo del siglo XXI es igual al del siglo XX, y al del XIX: una farsa, mucho más corrupta que su contraparte, y profundamente ineficiente.

Para cubrir todo eso, el pitiruso ha decidido entonces ventilar un supuesto complot para asesinarlo (uno más de los tantos delirios a lo largo de estos 10 años), y ha culpado de ello, como siempre, al “imperio”. Adicionalmente, y más preocupado de lo que pasa en otros países que el suyo propio (intervencionismo que de hecho se mantiene criticando), y en solidaridad con la pésima gestión de su aliado Evo morales, gestión que está llevando a Bolivia a los límites de una guerra civil secesionista, ha decidido expulsar al embajador de EEUU, e insultar al pueblo norteamericano: “¡Váyanse al carajo, yanquis de mierda, que aquí hay un pueblo digno. Váyanse al carajo cien veces!”, “Ya basta de tanta mierda de ustedes, yanquis de mierda”, aseguró Chávez.

Considero, ha llegado la hora, de que los organismos internacionales tomen cartas en el asunto. Porque una cosa es que Chávez haya decidido convertir su país en un grotesco espectáculo diario, en cuyo caso son los mismos venezolanos quienes deciden hasta qué punto están dispuestos a permitir su país a la deriva; pero otra cosa, es permitir que un provocador que dista mucho de ser un ´Jefe de Estado´, amenace con enviar tropas a Bolivia para apoyar a Evo, financie ilegalmente campañas políticas en otros países, financie y resguarde narcoterroristas y secuestradores, entregue cédulas de ciudadanía a narcotraficantes para permitirles circular tranquilos por su país, insulte a ciudadanos de otros países, cierre a su antojo medios de comunicación, amenace a opositores, promulgue leyes que ya habían sido rechazadas por su pueblo en un referendo, y haya decidido embarcarse en una escalada armamentista que amenaza a todos los países vecinos.

Considero ha llegado la hora, de aislar internacionalmente al pitoruso. Por la diplomacia o por la fuerza.

18 de agosto de 2008

Niños blancos, niños negros, sangre roja

El sábado fui a donar sangre a la Cruz Roja. Esta vez, con un interés terapéutico y no humanitario; debido a que en unos exámenes de sangre que me hicieron hace unas semanas, resulté con un recuento muy alto de glóbulos rojos (poliglobulia). El médico entonces me mandó a hacer una exanguinotransfusión (donar sangre), para reducir la viscosidad de la sangre debida al aumento de células sanguíneas.

Fui entonces ayer al Banco de Sangre de la Cruz Roja, me pidieron mi cédula de ciudadanía, y me entregaron un cuestionario para llenar antes del procedimiento. El mismo cuestionario explicaba que esto se hacía para asegurar la ´calidad´ de la sangre del donante, y entre otras cosas preguntaba lo siguiente, y yo respondía:

1. ¿Usted padece o ha padecido alguna de las siguientes enfermedades?
- Hepatitis: NO. Como siempre se me pierden los carnets de vacunación, creo que me he vacunado contra la hepatitis unas 72 veces
- Ictericia (color amarillo de la piel):
NO. Pálido a veces, pero amarillo nunca.
- Sífilis u otras enfermedades venéreas: NO
- Problemas cardíacos: NO (todavía)

2. ¿Se encuentra en alguno d elos siguientes casos?
- Ser menor de 18 años o mayor de 65: NO
- Esta en embarazo – Afortunadamente:
NO
- Pesa menos de 50 Kg: NO. Creo que mucho Emo y mucha loca no pasaría este filtro
- Tiene antecedentes de drogadicción intravenosa: NO. Solo porrito muy de vez en cuando.
- Ha recibido tratamiento dental en los últimos tres (3) días: NO
- Es usted homosexual o bisexual: ¿Que Qué?

Ya había donado sangre varias veces, pero siempre lo había hecho en puestos ambulatorios de recolección de sangre en la universidad, en la oficina, en centros comerciales, por lo tanto los cuestionarios eran cortos, o simplemente no existían. Por esta razón, esta última pregunta me sorprendió. Decidí poner que NO (la verdad con algo de culpa interior), asumiendo que una respuesta afirmativa me excluiría de la posibilidad de cumplir las instrucciones del médico.

Doné sangre entonces, mientras me veía los Simpson en televisión, y pensaba en el sentido y validez de ese último cuestionamiento: ¿estigmatización?, ¿discriminación?, ¿un filtro válido ante las conductas sexuales de la gente gay?. No me quedé con la duda, y cuando volví a mi apartamento comencé a buscar información al respecto, y me encontré con varias precisiones, tanto a favor como en contra:
  1. La prohibición se implantó en 1983 en Estados Unidos, con el fin de prevenir la propagación del VIH; y se basa en estudios realizados, según los cuales, los hombres que han tenido sexo con otros hombres desde 1977 tienen una prevalencia de VIH 60 veces más alta que la población general. Debido a esto, se definió a la población homosexual, especialmente a los hombres homosexuales, como grupo de alto riesgo.
  2. Además de Estados Unidos, también hacen lo propio, países desarrollados como Francia, Bélgica, Australia, Inglaterra. Rusia levantó su prohibición hace apenas unos meses, y España hizo lo mismo desde 2003, llevando la delantera a nivel mundial.
  3. En Latinoamérica se excluye a los homosexuales de la donación de sangre en los 3 países líderes de la región: Brasil, México y Colombia; y además en otros como: Venezuela, Argentina, Costa Rica, Ecuador y Perú.
  4. Aunque posterior a la donación, la sangre es examinada, las pruebas para detectar el virus del VIH, no pueden detectar a todos los infectados, sobre todo si están en el período de ´Ventana Inmunológica´ (el tiempo que transcurre desde que una persona se infecta hasta que el virus puede ser detectado en su sangre).

En lo personal, me sorprendió que la pregunta se presentara en el formulario de la Cruz Roja, de manera tan amplia y sesgada a la vez: ¿es usted homosexual o bisexual?, sin condicionarlo a que fuera un homosexual promiscuo; porque en ese orden de ideas, también se deberían establecer preguntas como: ¿es usted bacteriólogo (a)?, sin condicionarlo al uso de guantes de protección; o ¿es usted puta(o)?, sin condicionarlo a la tenencia del carnet de sanidad; o ¿es usted heterosexual y alguna vez lo ha cogido borracho un marica, y usted no se acuerda de absolutamente nada?

Por otro lado, acepto el hecho de que los homosexuales somos población de alto riesgo en la infección y propagación del VIH. Trabajo en una compañía farmacéutica que maneja medicamentos retrovirales, y se por investigaciones privadas y actualizadas, que por lo menos en Estados Unidos, Canadá, Europa y Latinoamérica, el sexo sin protección entre hombres es una de las causas primarias de contagio por VIH; y a nivel mundial, la cifra se balancea con los heterosexuales, solo porque en África, la región con el mayor número de infectados, la causa número uno de contagio es el sexo sin protección entre heterosexuales.

Aun así, no considero que la homosexualidad per se, sea un impedimento para donar sangre. Lo debería ser, eso sí, la homosexualidad aunada a la práctica sexual irresponsable; porque si no, entonces, deberíamos comenzar también a detener al heterosexual que ha tenido sexo inseguro en cualquier momento de su vida (y ahí sí, que cierren los bancos de sangre).

PD: Todo este mierdero mental que me armé por la preguntita esta, y yo que fui a donar sangre para aliviarme, y no para salvar a nadie. Conchudo.